Rodando la Ruta de la Seda

Tal como el nombre de este post lo indica, el domingo 9 de Septiembre realizamos la ruta de la seda, o al menos la rodada que nos llevaría a la parada gourmet del día “La Ruta de la Seda“, la histórica ruta no era una camino fácil de transitar, pero el trayecto valía mucho la pena por lo que se obtenía. Nuestra ruta de la seda fue también larga en esta ocasión, ya que salimos del cuartel de BiciGourmet, en Pilares y Pestalozzi rumbo al Bosque de Tlalpan, bajamos de las bicis y nos fuimos corriendo por la montaña por caminos que sólo los navegantes experimentados conocen, bordeando Six Flags, bajando de regreso por nuestro transporte y de ahí hacia Coyoacán hacia esta linda cafetería.

Esta fue una rodada distinta a las que normalmente organizamos en BiciGourmet, ya que existen varios corredores dentro del grupo y habían manifestado su interés de repetir la rodada hacia el Bosque de Tlalpan que tuvimos el 1 de Julio. Nos citamos muy temprano y poco a poco fueron llegando caras conocidas, pero también algunas nuevas, entre ellas una que ese día estaba estrenando su flamante bici de ruta por la ciudad, así que teníamos una agradable misión: ayudar a que se sintieran seguras rodando por el tráfico de la ciudad.

Nuestras bicis estacionadas en el Bosque de Tlalpan

Circulamos todo Avenida Universidad, llegamos a CU y nos metimos por el circuito escolar y el cultural para incorporarnos a Insurgentes Sur a la altura del Centro Cultural Universitario, llegamos al Bosque de Tlalpan, estacionamos las bicis en el estacionamiento diseñado para ellas, calentamos tobillos, rodillas, muslos, etc y nos dividimos en tres equipos: los que estarían recorriendo caminando el Bosque porque no podían correr, los que corrieron a ritmo tranquilo porque estaban recuperando la condición y los que le pisaron al acelerador por la montaña.

Como siempre, el Bosque de Tlalpan es una experiencia agradable , lleno de vida, familias ejercitándose, gente de todas las edades y todos los niveles corriendo, muchos colores por la lluvia del día anterior. Una vez que terminamos, regresamos por nuestras bicis y vimos que Ralphouse acababa de llegar, porque aunque no quería correr, sí quería comer con nosotros.

Nada más bello que el Bosque de Tlalpan en esta ciudad.

Bajamos por Insurgentes, volvimos a cortar por CU para llegar a la Patisserie que se encuentra en la calle de Aurora esquina con Pino, en un rinconcito de Coyocán muy tranquilo. Una pequeña cafetería que abrió hace cinco años y que cada vez crece más en la preferencia de la gente, esperamos por nuestra mesa, ya que es tan bueno el lugar y con tan pocas mesas, que siempre hay lista de espera. El lugar es excelente y aunque lamentablemente la chica encargada ese domingo no tenía la mejor actitud (esto fue algo extraño ya que conocemos el lugar, su filosofía y atención que nos sorprendió, aunque claro está es un ser humano e igual y estaba pasando por un mal día). Afortunadamente nuestra mesera tuvo una atención completamente distinta, muy amable, solícita, activa y siempre con una buena cara, en sí una atención de lujo para disfrutar de nuestra comida.

Nuestro biciestacionamiento en La Ruta de la Seda, un muy rico lugar en Coyoacán.

Después de los kilómetros rodados y corridos, además del tiempo de espera, en cuanto nos sentamos a la mesa vimos el platillo que estaban comiendo en la mesa de al lado y todos pensamos y dijimos lo mismo: “yo quiero uno de esos”, era el desayuno de la casa, una rebanada de pan tostado (obviamente un pan de caja de calidad, no el del osito), jamón y huevo estrellado acompañado de frijoles con queso; un platillo muy sencillo pero delicioso que nos dejó más que satisfechos. Pero no podíamos evitar la fama del lugar por su repostería, así que todos pedimos algo: volteado de moras la mayoría y algunos pidieron variedades de pastel, brownie y mousse de chocolate, todos ellos valían mucho la pena y al final terminó en una degustación, ya que todos nos compartíamos para poder probar un poco de cada uno de los postres, muy bien maridados con la taza de café orgánico que tienen.

Al terminar todos estábamos completamente satisfechos, y un poco preguntándonos cómo íbamos a poder pedalear de regreso, eso sí con una gran sonrisa y lamiendo nuestros bigotes buscando migajas de los deliciosos postres que acabábamos de comer.
Queremos agradecer a La Ruta de la Seda por haber logrado que los bicigourmeteros que nos acompañaron (muchos habían pasado por ahí pero no se habían detenido a comer) terminaron diciendo al unísono: “estuvo delicioso”.

Sería un error no pedir algo de la repostería

Mezcales y comida mexicana

El pasado sábado 1 de Septiembre comenzamos el mes patrio con un lugar muy ad hoc: “Mexicano”, que se encuentra en la no tan reciente pero renovada calle peatonal de Regina.

La cita era a las 6pm y varios ciclistas fueron llegando, algunas caras ya muy conocidas, pero otras nuevas, lo cual nos sigue dando mucho gusto. Esta rodada era algo distinta a las demás ya que @Ralphouse era quien nos guiaría hacia el restaurante, había diseñado una ruta especial y muy urbana para esta salida.

Afuera del Mexicano, foto tomada por Ralphouse

Fue grato encontrar que ciclistas urbanos (además de tuiteros) con muchos kilómetros recorridos como Limón, El Bocinas (quien en esta ocasión no trajo su bocina y música porque apenas nos estaba conociendo), chicos de la División del Sur, de Huizicleteros y los de BicibusDF nos acompañaran; en realidad parecía una rodada muy al estilo “Paseo de Todos” ya que varios confluyeron en ella… o ¿será que los ciclistas tenemos tan en común la bici que en realidad no importa cuál es el grupo sino más bien rodar?

Fuimos un contingente nutrido aunque con hambre, nos desplazamos compactos por avenida Universidad hacia Rio Churubusco, lo tomamos y llegamos a Patriotismo, todo derecho hasta La Morena, ahí a la izquierda y todo derecho hasta llegar a Reforma y de ahí al Centro. En el pelotón tuvimos desde los masters del ciclismo hasta algunos que era de las primeras veces que rodaban, pero como todo grupo tratábamos que se sintieran tranquilos de rodar en las avenidas como un vehículo más.

Un honor tener a BicibusDF, Divisionarios, Huizicleteros, y ciclistas “ajonjolí de todos los moles” en nuestra rodada, ¡gracias! Foto de Ralphouse

Gracias a todos los ciclistas que nos acompañaron. Foto de Ralphouse

Fue bueno ver que en un lugar muy cercano al Mexicano se estaban reuniendo los organizadores del Paseo de Todos para resolver los detalles para el próximo paseo, algunos incluso pasaron a visitarnos al terminar su junta y adelantaron algunos detalles que mantendremos en secreto hasta que ellos los den a conocer, fue fácil identificar la junta que se llevaba a cabo debido a las muchas bicicletas que se encontraban amarradas afuera del local en donde estaban reunidos. Nosotros por nuestra parte fue fácil estacionarnos ya que casi frente al Mexicano existe un poste para amarar bicis por parte del Gobierno, ahí las fuimos encadenando una a una.

Ya que llegamos al Mexicano, ubicado en Regina casi esquina con Isabel la Católica, comenzamos a pasar por partes, debido a lo pequeño del lugar y el número de personas que venían con nosotros, afortunadamente no estuvimos mucho tiempo sentados en mesas separadas porque hubo tres que se fueron más o menos al mismo tiempo. Incluso mientras nos traían las bebidas para refrescar nuestro esfuerzo por pedalear, reinó un poco la confusión ya que se comenzó a incendiar el edificio de la esquina, los Baños el Señorial, dado que los baños colindaban con el edificio del restaurante, en algunos momentos entraba el humo y algunos salieron a ver el chisme.

Mientras tanto, los que no salieron aprovecharon para pedir su cerveza “normal”, los más conocedores su cerveza artesanal Minerva Pale Ale o Minerva Stout Imperial, otros se decidieron por curados, algunos otros pidieron mezcal de Pechuga, Tobalá o un par de variedades que no habíamos visto en otros lugares, mezcal de chocolate y mezcal habanero, pero que estaban bastante ricos.

Personal del Mexicano, recibimos muy buena atención a pesar que volvimos “locos” a la cocina pidiendo tanto de comer. Foto de Ralphouse

La atención del lugar fue muy buena, aunque es un lugar pequeño y ese sábado tenían casa llena, así que las órdenes de comida se retrasaron un poco, pero se notaba en la cara de los meseros que no había sido por mala onda, sino que estaban apenados porque no podían sacar todo tan rápido como querían.

Lo bueno fue que el sabor de los platillos era bastante bueno y calmaron nuestra hambre que iba incrementando con el paso de los minutos, algunos de los platos que pidieron fueron: quesadillas con chapulines o champiñones, aguachile, ceviche de camarón, entre otros.

Es impresionante ver el auge y el cambio que ha tenido la calle de Regina en tan solo algunos años, recordamos cuando era un lugar “peligroso” e inseguro, donde no había prácticamente nada, afortunadamente parece que el proyecto de rehabilitación ha dado frutos, ya que es una calle con mucha vida nocturna. Si un día se encuentran en el Centro Histórico, no quieren estar en el bullicio cercano al Zócalo o Madero, pasen a Regina, en especial al Mexicano para tomarse unos mezcales, cerveza y botanear, si les toca mesa afuera podrán incluso apreciar el mural homenaje a la Familia Burrón.

Al final del día, todos nos retiramos, algunos se desviaron para acompañar a otros ciclistas a sus casas, mientras que nosotros tuvimos la suerte de ser guiados por PathBird quien se quedó con nosotros un rato después de la junta Paseo de Todos, así que se imaginarán que el regreso a Del Valle-Coyoacán fue como lo que necesitábamos, mucha velocidad y adrenalina por la noche, tal como si fuera un lunes de División del Sur.

p.d. Especial agradecimiento a Ralphouse por organizar y proponer tanto ruta como el Mexicano. Y al comandante divisionario PathBird que nos guió de regreso a casa.

p.d.2 Un saludo y abrazo a nuestra querida amiga Ilse, quien se lastimó el jueves anterior y se vio impedida de rodar con nosotros el sábado y al parecer por un rato más, ¡que te recuperes pronto!

Los Divisionarios que nos acompañaron. Foto Ralphouse

Deleitando el paladar por Coyoacán (La Barraca Valenciana)

Este domingo 25 de Agosto teníamos una cita con la Feria del Vino y el Queso en Coyoacán. Aprovechamos además que ese día sería de Ciclotón, así que convocamos a todos por las redes sociales, lamentablemente varios nuevamente se quedaron sin poder participar porque había que imprimir sus entradas para la Feria, parece que varios lo dejaron al último y desde varios días antes en la página del evento se leía la leyenda “Entradas Agotadas”.

Foto de Berenice Zambrano

Fue un día de muchas caras nuevas y también de nuestros amigos que llevan antigüedad en el grupo, lo que nos dio gran gusto. Nos acompañamos desde los cuarteles de BiciGourmet (Pilares y Pestalozzi) hacia Patriotismo y Holbein para de ahí comenzar el ciclotón. Establecimos puntos de reagrupamiento para que los que quisieran meterle velocidad lo hicieran y nos esperaran cada ciertos kilometros. Fue bastante bueno ver cómo varios de los que generalmente nos acompañan tienen ya un nivel bastante bueno, no en vano les ha servido rodar con los distintos grupos ciclistas entre semana por la noche.

Sin embargo había algunos que apenas estaban realizando su primer ciclotón, así que los puentes de Churubusco les pasaron factura, son una muy buena aduana que seguramente en uno o dos meses no representarán problema alguno. A lo largo del recorrido nos encontramos varias caras conocidas e incluso el panda de WWF México.

Una vez que lo terminamos decidimos que ya era hora de comer, así que trazamos la ruta para llegar a Coyoacán, parecía en verdad fácil y sin problemas: Millet, Porfirio Díaz, Pilares, Av. Coyoacán hasta llegar a Viveros y de ahí a Franciso Sosa. Lamentablemente existe en nuestra caótica y querida ciudad algunos automovilistas que se encuentra frustrados y que desconocen el Reglamento de Tránsito Metropolitano, un par de ellos nos armaron bronca por circular en la calle, al final desistimos de la bronca cuando vimos que mientras el señor conductor se enojaba y gritaba dentro del coche mientras manoteaba, la esposa nos sonreía y nos decía “bien” con el pulgar derecho hacia arriba. Ahí vimos que en realidad el señor estaba amargado y que no era una bronca con nosotros sino que más bien sólo quería pelear con quien estuviera enfrente.

¡Gracias a La Tarta por permitirnos usar su biciestacionamiento! Foto Nohemí Hernández

Ya en la casa de Cultura de Cultura sobre Francisco Sosa había un mar de gente, verdaderamente estaba lleno y era difícil pasar, así que decidimos estacionar nuestras bicicletas en un biciestacionamiento de una pastelería muy famosa La Tarta , que muy amablemente nos dieron permiso, fue lindo ver tantas bicis estacionadas ahí, ya que cada vez que pasaba por el lugar el estacionamiento estaba vacío.

La Feria del Vino y el Queso fue un primer evento en la Ciudad de México para mostrarle a la sociedad que lo gourmet no es tan caro como la gente piensa, como todo tuvo ciertas fallas, pero esperamos que los organizadores las hayan detectado para que en posteriores años no ocurran. Fue bueno que se permitiera la entrada sólo con el pre-registro, lo malo es que el lugar quedó pequeño para los expositores y para la gente que caminaba y degustaba. Había que hacer en algunos momentos triple fila para tratar de escuchar al sommelier que indicaba la técnica para catar vino, había muy buenos stands con tapas y queso que estaba a un precio adecuado, sin embargo había algunos otros que la relación producto-precio no era óptimo. Dentro de todo fue una buena experiencia y una buena propuesta el querer acercar estos productos y distintos tipos de vinos a la gente por  20-40 pesos la copa.

¡Salud! Foto Nohemí Hernández

Varios de nosotros nos dimos cuenta que la Feria sólo era un lugar para degustar y “abrir el hambre”. Así que después de hora y media salimos por nuestras bicicletas y propusimos rodar hacia un lugar pequeño pero muy bueno ahí mismo en Coyoacán: La Barraca Valenciana. Es un restaurante que podría pasar desapercibido para muchos, ya que se encuentra en un lugar bastante discreto, sin embargo los que lo conocen saben lo que vale. Entre semana lo pueden ver a reventar a la hora de la comida, ya que es una buena opción para muchas personas que trabajan por la zona, en la tarde noche por algunas parejas o amigos que se reúnen a tomar una buena copa de vino o cerveza artesanal. Los fines de semana se llena de familias y visitantes de Coyoacán, pueden esperar muchos tiempo por mesa y no desesperar porque saben que se verán recompensados.

Foto Berenice Zambrano

Foto Berenice Zambrano

Afortunadamente llegamos en buen momento, una mesa grande estaba a punto de salir, La Barraca Valenciana desde que nos anotamos y esperábamos nos recibió bastante bien mediante Twitter, eso nos emocionó bastante. Ya adentro la atención es inmejorable, uno puede encontrar al chef Jose Miguel García, chef y propietario del lugar, atendiendo y revisando que todos los comensales tengan un buen recibimiento. Sin esperarlo, el mesero nos comunicó que nos darían a todos una sopa de lentejas, cortesía de la casa; agradecidos con este recibimiento y después de probarla, sabemos que es un “most” para ordenar la próxima vez que vayamos, comprobamos que los platillos más sencillos pueden ser también los más sabrosos. Después cada uno pidió lo que son clásicos de la casa, las distintas variedades de torta con mucho sabor español, dado que vienen elaboradas con: chorizo, bacalao, jamón serrano, morcilla, calamares, etc. Además es importante decir que el lugar tiene cervezas artesanales, que obviamente se complementan mucho mejor con los sabores de los platillos del lugar, porque además de tortas tienen tapas, paella los domingos y otras recetas de influencia ibérica.

Foto Berenice Zambrano

Si un día quieren comer sin pretensiones pero con calidad en Coyoacán, pasen a La Barraca Valenciana, seguramente reunirá sus expectativas: comida rica, cervezas artesanales, buen ambiente, excelente trato y un buen precio.

Realmente recomendamos llegar en bicicleta, nos imaginamos el tiempo que estaríamos perdiendo y dando vueltas por todo Coyoacán buscando un lugar libre para dejar el automóvil, pagarle al franelero y tener que caminar varias cuadras porque la zona más cercana al Centro de Coyoacán se llena rápidamente. En cambio nosotros simplemente llegamos, juntamos nuestras bicicletas a un poste, nos anotamos para una mesa, regresamos a encadenar y dejar preparadas las bicis y entramos en cuanto se desocupó, sin el estrés de tener que encontrar lugar para estacionar.

Foto Berenice Zambrano

¡Profundo agradecimiento a La Barraca Valenciana! Por supuesto que volveremos.

El grupo que se quedó hasta el final, terminando de comer en La Barraca Valenciana. Foto Berenice Zambrano

Foto Berenice Zambrano

Rodada hacia Azul Histórico

El Domingo 19 de Agosto nos fuimos rodando hacia el Azul Histórico,esta fue una rodada algo peculiar ya que teníamos restricción en el número de participantes. Si bien la gente del Azul Histórico nos había reservado una mesa para que en cuanto llegáramos estuviera listo, no podíamos pedir una mesa demasiado grande porque los Domingos es un día bastante taquillero para el restaurante.

Foto de Alejandro Mellado

Foto de Berenice Zambrano

De inmediato muchas personas nos confirmaron por Twitter y Facebook, incluso nos vimos en la triste situación de tener que decirle a algunos que no podían asistir porque la mesa ya se había llenado, pero a la vez nos sentimos halagados de que existieran varios que se animaran a rodar hacia un buen restaurante.

Nos vimos a las 10am en el Parque de Pilares y rodamos hacia el paseo dominical de Reforma, ya ahí hicimos la ruta del Paseo hasta que llegamos a la Plaza de Loreto, frente a la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto en el Centro Histórico, nos paramos para escuchar a un grupo de músicos que había traído el Fideicomiso del Centro Histórico a la ciudad, algunos nos aventuramos a entrar a la Iglesia, que como seña particular tiene una inclinación muy pronunciada, parece que los años y el terreno han acelerado el hundimiento, estar adentro era casi como una vuelta a la infancia y la cabaña del Tío Chueco en el aquel entonces Reino Aventura (con todo y su dragoncito).

Foto de Berenice Zambrano

Una vez que estuvimos lo suficientemente mareados tanto del desnivel de la Iglesia como de la música de percusiones, decidimos continuar nuestra marcha por el Paseo hacia la Villa, desafortunadamente ya era algo tarde, teníamos que llegar a hacer válida nuestra reservación, sin contar que la gran mayoría del grupo ya tenía mucha hambre.

El Azul Histórico es dirigido por el Chef Ricardo Muñoz Zurita, el menú está compuesto por platillos mexicanos, podemos encontrar comida muy tradicional y típica como la sopa de tortilla (según nos comentaron está catalogada como un platillo más que suficiente para planear un viaje a la ciudad de México), aunque también buñuelos de pato, enchiladas de jamaica orgánica o venado en chichilo negro (un mole hecho a base de cenizas de chile).

Mientras cada uno revisaba atentamente la carta, nos trajeron muy amablemente entradas de cortesía al grupo, lo cuál se los agradecimos mucho, ya que el guacamole con chapulines y los tamalitos de frijol, simplemente nos despertaron aún más nuestro paladar.

Foto de Berenice Zambrano

Como en todas nuestras rodadas, la mejor parte vino durante la sobremesa, ya que todos habían terminado sus platillos comenzó la plática, varios de nosotros nos conocemos porque hemos coincidido en las distintas rodadas que hay entre semana en la Ciudad de México, como con la División del Sur, los Huizicleteros o Proyecto la Palma. Era tanta nuestra confianza, el ambiente festivo y las bromas que incluso comenzó a circular entre nosotros el hashtag #bicibullying aunque como nos conocemos sabíamos que no era de mala leche.

Foto de Alejandro Mellado

Señorita BiciGourmet al final de la comida nos relató brevemente lo que había investigado durante la semana sobre el edificio en que se encuentra el Azul Histórico, junto con otros locales como Padrinos, La Botica, Pineda Covallin, Chocolaterías, Tiendas de Diseño, Tiendas de Carnes Frías y Queso, Hotel Down Town, etc. A todos nos sorprendió positivamente que nos hablara sobre el lugar en donde estábamos y su historia para estar más en contexto. Una vez que terminamos decidimos recorrer el lugar y tomarnos varias fotos.

 

Foto de Berenice Zambrano

Incluso descubrimos esta pared verde con una bicicleta colgada que se encuentra en uno de los extremos del edificio, justo en el patio donde se encuentra el restaurante Padrinos.

Foto de Alejandro Mellado

Tuvimos además el gran privilegio de contar en el grupo con dos grandes fotógrafos: Berenice Zambrano y Alejandro Mellado, que afortunadamente realizaron la relatoría gráfica de ese día, para que podamos contar con ella durante varios meses más.

Ir al Azul Histórico fue una gran experiencia, no sólo en lo gastronómico, no sólo en lo arquitectónico y de diseño, sino sobre todo porque es un lugar completamente Bike-Friendly. Existe un espacio dentro del lugar en donde se pueden dejar seguramente las bicicletas, existe un guardia que las acomoda y se encarga de vigilarlas. Fue muy grato saber que no éramos los únicos bicigourmeteros del lugar, ya que cada cierto tiempo, llegaban grupos de 4 o 5 ciclistas, que tranquilamente dejaban sus bicicletas y comían en el restaurante. Lo mejor de todo era saber que muchos de ellos no son personas dentro del mundo “ciclista”, sino que eran individuos que por ese día habían decidido dejar el coche para llegar en bicicleta al lugar, aprovechando que Reforma está cerrada o que el Metro deja entrar bicis.

Foto de Berenice Zambrano

Foto de Berenice Zembrano

Foto de Berenice Zambrano

Foto de Berenice Zambrano

 

Cena-Maridaje de Mezcal

El pasado 18 de Agosto, nos fuimos a la tan esperada Cena-Maridaje en el restaurante Meritiamo con La Niña del Mezcal. Podríamos decir desde un inicio que la velada superó nuestras expectativas y que ha sido un momento de gran aprendizaje.

Foto tomada de la página de Meritiamo

Todo comenzó cuando Juan Carlos Canales, socio de Meritiamo nos contactó en Julio justo después de que saliera al aire nuestra entrevista en Bicitlán Radio. Nos agradó que desde un inicio nos comentara que apoyaba totalmente que la gente se transportara en bicicletas, de hecho realizó varias gestiones para que una estación de Ecobici quedara justo frente a Meritiamo, al final se está construyendo en una acera contra esquina; también nos comentó que los ciclistas eran bienvenidos en el Restaurante, entre la puerta de la calle y la puerta del lugar, existe un pequeño patio, donde nos comentó que podríamos dejar con toda tranquilidad nuestras bicis. Meritiamo se sumó entonces a la lista que estamos armando de restaurantes bike-friendly, sólo esperábamos el momento de visitarlo debido a la agenda tan comprometida que teníamos con nuestros compañeros BiciGourmeteros (ya muchos nos han hecho propuestas de lugares a visitar, rutas, temas, así que un espacio libre de la agenda se va extendiendo hacia Octubre).

Entonces nos llegó un correo de invitación a la Cena Maridaje que tendrían con La Niña del Mezcal, el evento se daría un día que no teníamos rodada programada con el grupo, así que sin pensarlo más confirmamos nuestra asistencia, sobra decir que nos encanta el Mezcal.
Además el menú daba muy buenas razones para ir:

* Crema de Lenteja al Mezcal Espadín con Chicarrón, Guajillo y Prosciutto.
*Taco de Chamorro en Adobo Tabasqueño al Mezcal con Chile Guero y Crema de Rancho.
*Pasta Meritiamo, Chorizo a la Madrecuixe, Tocino y Jitomates deshidratados con Salsa Cremosa.
*Salmón Salmiana marinado 48hrs en Mezcal Salmiana y Cuatro Chiles a la Parrilla con Espárragos.
*Fondant de Chocolate con Zapote Negro al Espadín.
*Cada uno de los tiempos acompañados con su respectivo Mezcal de La Niña del Mezcal: Espadín, Madrecuixe y Salmiana.

Llegamos a las 7:30pm estacionamos nuestras bicicletas en el lugar asignado, nos dieron nuestro cocktail de bienvenida (incluido dentro de la Cena Maridaje) y Juan Carlos se acercó a nosotros junto con Cecilia Rios “La Niña del Mezcal”, nos presentamos y cada uno compartió su pasión y sus proyectos.

Con interés escuchamos la historia de Meritiamo, desde la remodelación de la casa en la que se encuentran ubicados, que por cierto quedó estupenda, nos contó las condiciones en las que la encontró y hoy en día es imposible pensar que en algún momento la casa estaba tan descuidada. Hay un gran cuidado por cada detalle del restaurante, los colores, los materiales, la herrería, las mesas y sillas, la terraza en la parte superior que transmite un sentido de tranquilidad en esa parte de la Colonia Roma.
También escuchamos con atención el mismo cuidado que tienen en elegir a sus proveedores, nos impresionó positivamente que prácticamente todo lo que ahí encontrábamos era elaborado día con día: la mantequilla, salsas, pan, repostería, pastas, etc; es bueno saber esto, ya que hay muchos lugares, en donde por diversos motivos muchas de estas cosas las compran en otros lugares.

Foto tomada de la página de La Niña del Mezcal

Cecilia nos compartió sobre el inicio de su proyecto La Niña del Mezcal y cómo después de cierto tiempo, se ha lanzado a la gran tarea de comenzar a comercializar su propia marca de Mezcal; sus viajes hacia Oaxaca, cómo conoció al Maestro Mezcalero que trabaja con ella, la producción del Mezcal, su próxima aparición en el mercado (a partir de Septiembre) y su colaboración en la Feria del Mezcal que se realizará en La Europea.

La hora de la cena llegó, disfrutamos cada platillo elaborado por el Chef Octavio Figueroa, quien subía continuamente para saber las opiniones de los comensales, después bajaba para preparar el siguiente tiempo y así continuamente. Al final tuvimos la suerte de que se sentara a platicar sobre sus experiencias, las historias del lugar, anécdotas, incluso nos propuso una muy buena idea de rodada.

Podríamos decir, desde nuestro punto de vista, que hubo ciertos ingredientes, que aunque eran muy sencillos, le daban un toque mucho más complejo y delicioso al platillo (además claro está, que todo tenía mezcal en su elaboración), por ejemplo: el chicharrón dentro de la crema de lenteja, las rajas que acompañaban al taco de chamorro, el chorizo de la pasta y la cocción del Salmón marinado a profundidad.  Felicitación aparte se merecen los chefs reposteros, quienes le dan vida a las ideas del chef Figueroa, que hicieron un postre que recordaremos por mucho tiempo, importante decir que no somos tan fanáticos de los postres, pero el Fondant con la crema de Mezcal era una explosión de sabores que daba tristeza ver cómo se iba terminando con cada bocado.

Sin duda fue una gran labor de Cecilia escoger adecuadamente el Mezcal que se llevaría con cada platillo, podríamos comentar que el Espadín tiene un sabor un poco más ligero y es muy llevadero para estar con él toda la noche. El Madecuixe con su robusto sabor, que además teníamos el privilegio de tomar, puesto de esa producción sólo sacaron 200 litros disponibles, en verdad se nota la calidad. El Salmiana, también con un sabor complejo, olor a barro y tierra, que desde un punto de vista particular, fue el más sorpresivo de la noche, nosotros no habíamos tenido la oportunidad de tomar de Agave Salmiana y fue una buena experiencia (¡No podemos esperar a que sea Septiembre y los encontremos en tiendas!).

Pasta Meritiamo -muy recomendada-

Taco de chamorro

 

Ya en la sobremesa Juan Carlos, ofreció una creación del momento: Carajillo con Mezcal (hielos, mezcal espadín y café espresso), una bebida con mucha intensidad y energía para continuar con la noche que apenas comenzaba.

Durante estos días hemos estado procesando nuestra agradable experiencia en Meritiamo con La Niña del Mezcal, nos quedamos con dos frases, un deseo y una reflexión:

Nuestro deseo: Esperamos verdaderamente haber inspirado a La Niña del Mezcal a comprarse su bici y comenzar a rodar por la ciudad. Al final es uno de los objetivos de BiciGourmet es promover la bici como medio de transporte.

Frase de La Niña del Mezcal: “The good thing about drinking good mezcal is that you will always be surrounded by good people.” Que en nuestras palabras sería: la elaboración de un buen mezcal trae detrás mucho esfuerzo, personas que trabajaron y le invirtieron mucho cuidado para que el producto final sea apreciado, por personas que están conscientes de lo que hay detrás y que sólo lo compartirán con aquellos  también lo aprecien.

Frase de Juan Carlos: “Lo más importante en un restaurante es el factor humano”. En nuestras palabras: encontrar a las mejores personas y saber trabajar en equipo, cada uno de los que trabajan en el restaurante, tienen un papel muy importante para que el comensal se lleve una grata experiencia, regrese y  los recomiende a sus conocidos.

Reflexión: Cada semana, rodada, evento y comida dentro de nuestras actividades BiciGourmeteras, nos hacen convencernos que si bien la gastronomía (materia prima, proceso, cocción, etc y más etc) es importante, lo fundamental es que a nuestro alrededor haya personas que enriquezcan el día o noche y le pongan sazón al platillo/bebida que estamos degustando.

Salmón marinado con Mezcal Salmiana

Rodando con Teatro en Bici DF

Es muy conocido por varios grupos ciclistas el gran auge que tiene en la ciudad de Guadalajara, la organización de Al Teatro en Bici, ellos llevan ya tres años de organizar semana tras semana rodadas hacia distintos teatros de su ciudad, convocando cada vez a más adeptos.

Encadenando las bicicletas

Hace tiempo platicando con una amiga que trabaja dentro del mundo del teatro y además es ciclista, nos comentaba que tenía en mente aprovechar la pasión por su trabajo y conseguir buenas promociones a los ciclistas en el D.F. Sería erróneo pensar que es una imitación del gran grupo que está muy bien establecido en Guadalajara, más bien es el esfuerzo de alguien quien quiere compartir su gusto por el teatro con otros ciclistas.

Grandes ciclistas

Como estreno para su primer evento con promoción para ciclistas, nos invitó a ver gratuitamente (previa confirmación y llegando en bici) “Re-Ciclo“, que se presenta en el Centro Nacional de las Artes, en Churubusco. Programa de danza contemporánea con las bailarinas mexicanas: Carmen Correo y Jessica Sandoval, junto con el coreógrafo canadiense Allan Kaeja. Pueden leer una muy buena reseña y enterarse de qué se trata dando click aquí.

Foto de “Re-Ciclo” tomada por Alan Carlucci

Nos organizamos un par de días antes, convocamos a quien quisiera asistir y nos juntamos en el camino con Bicibús Parque Hundido, para rodar acompañados hacia el CNA, en ese momento estaba lloviendo, pero queda realmente cerca de la Del Valle así que no hicimos mucho tiempo, incluso la lluvia nos ayudó a que Churubusco estuviera a vuelta de rueda para poder incorporarnos brevemente y pasar por debajo de Tlalpan sin exponernos a riesgos.

Afortunadamente, el estacionamiento del CNA es bike-friendly, ya que tiene biciestacionamiento. Nos alegró ver que cuando nosotros llegábamos había más bicicletas estacionadas (de los alumnos, trabajadores y espectadores), y más gusto nos dio cuando segundos después de nosotros llegaron otros grupos ciclistas como Proyecto La Palma, quienes rodaron desde la Diana o los compañeros del Bicibús Oriente, que venían de la zona de Iztapalapa. Todos con sus respectivos impermeables, o algunos pocos sin ellos, pero dentro del teatro había buena temperatura y no resintieron el frío.

En los tacos de Osa Menor y Centauro

Terminada la función, pasamos al cóctel post-estreno, al calor del primero vino, varios pidieron ir a comer, así que le pedimos la ayuda a Héctor, chef que generalmente nos acompaña y que vive muy cerca del CNA así que conoce los rumbos, nos sugirió ir a unos tacos de pastor, suadero, longaniza, tripa, etc que se encuentran en Osa Menor esquina con Centauro, a unas cuantas cuadras de donde estábamos. No sin antes sufrir algunos percances sin mayores consecuencias: caída por bache oculto por oscuridad y agua, además de un pedal que se zafó y no se pudo arreglar porque en algún lugar quedó la pieza que lo unía pero jamás la encontramos.

Agradable que dentro de Bicibús Oriente ruede una niña con todo y lluvia

Terminamos en aquellos tacos sin nombre en marquesina o en fachada, ubicados en un local bastante pequeño, sin bancos, con una pequeña barra para colocar platos, pero la carne tenía gran sabor, tanto que muchos tuvimos que repetir. Si algún día están por aquellos rumbos, pueden pasar a visitarlos, no tienen pierde y verán que la mayoría de los vecinos los frecuenta para quitarse el hambre.
Al final, decidimos la ruta que mejor le quedara a la mayoría del grupo, poco a poco cada uno se fue separando, aunque quedamos un grupo de compañeros que aún teníamos que recorrer varios kilómetros hacia la Nápoles, con una bicicleta sin pedal, un par de ciclistas se dedicaron a “remolcarlo” hasta su casa, lo más interesante fue ver cómo incluso en el puente de Municipio Libre que cruza Tlalpan, siguieron pedaleando como si nada.

Gran experiencia asistir a un evento cultural en bici, mucha vida para Teatro en Bici DF y ¡que sigan las promociones para quienes llegamos en este medio de transporte! Recuerden, para los ciclistas todo el mes 2×1 en el Teatro Flores Canelo para ver “Re-Ciclo”.

Ni la lluvia impidió que Alan y Carlo remolcaran a Jaime durante varios kilómetros. Foto de Adriana

Así nos imaginamos varios domingos de nuestra vida

Antes de comenzar a escribir, les quiero compartir la siguiente imagen porque seguramente explicará claramente nuestro título:

La Procedencia, un restaurante delicioso con biciestacionamiento.
Foto de Nohemí

El domingo 5 de Agosto nos reunimos a las 10am en la esquina de Pilares y Pestalozzi, al principio comenzamos a tener varias complicaciones mecánicas que nos retrasaron, pero las íbamos solucionando como podíamos (había una chica que estaba estrenando bici, pero parece que el lugar donde la compró no se la dejaron bien, porque a cada rato se le iba cayendo alguna parte, así que si compran una bici nueva llévenla de todas formas al mecánico, desconfíen que se las hayan dado “listas”).

Nohemí (media naranja y cofundadora de BiciGourmet) fue quien dirigió la rodada, ya que un servidor se quedó acompañando a otro de nosotros, quien curiosamente también estaba estrenando bicicleta, pero cuya cámara trasera venía con defecto de fábrica y teníamos que parcharla ¡cada 5 cuadras!

Con todo y retrasos mecánicos, pudimos pedalear durante varios kilómetros hacia la Villa y de regreso a Sevilla para ahí desviarnos hacia la colonia Roma, exactamente en la esquina de Tonalá y Guanajuato, donde se encuentra La Procedencia.

Definitivamente su Boeuf Bourguignon es el platillo dominical que estábamos esperando.

Llegamos y el biciestacionamiento estaba vacío, con nuestras bicicletas lo llenamos, inmediatamente nuestra mesera salió del restaurante, preguntó si éramos BiciGourmet y de inmediato avisó a la cocina y nos preparó nuestras mesas. Muy amablemente La Procedencia nos tenía preparado su platillo especial: Boeuf Bourguignon. Y vaya que es su especialidad, ya que francamente estaba delicioso, la carne muy rica preparada con vino tinto y una guarnición de papas gratinadas que varios dejamos al último porque no queríamos que se terminaran nunca.

La comida transcurrió en silencio mientras comíamos, ya que era imposible hablar y darle oportunidad a que nuestra rica comida se enfriara, pero ya que íbamos terminando comenzaron a surgir las anécdotas, bromas, noticias, ofertas de trabajo y demás. Para el postre algunos pidieron crepas dulces, croissants, magdalenas, té, capuccino o nuestro café espresso gratis (por llegar en bici) o la más temeraria: ¡espresso con mezcal!

Después de un muy buen rato de sentirnos como en nuestra casa, no sólo por la forma en que cocinan y atienden, sino también por saber que estábamos en un lugar amigo por ser ciclistas, decidimos emprender la marcha, algunos nos dirigimos hacia Circuito Interior, otros hacia Mariano Escobedo, los más hacia la Del Valle, Coyoacán y una apreciable pareja de intrépidos hacia El Caminero en el Sur de la Ciudad. Todos llegaron sanos, salvos y bien alimentados.

Sentíamos cierta tristeza porque el biciestacionamiento se quedaba vacío, pero nos encontramos a Rogelio, parte del Club de Bicicletas Antiguas, quien estaba estacionando su bonita y antigua bicicleta, platicamos un rato y parece que ambos grupos estaremos cocinando una rodada deliciosa hacia el Centro.

Es así como nos imaginamos varios domingos de nuestra vida, rodando por esta ciudad de México, con platillos dominicales excelsos, grandes amigos (antiguos y nuevos), biciestacionamientos a reventar y un restaurante bike-friendly que nos consienta por ser ciclistas.

¡Un enorme agradecimiento a La Procedencia y a todos los que nos acompañaron el domingo, sin ustedes la comida no hubiera tenido tanto sabor!

p.d. Estén pendientes de nuestras actividades en TwitterFacebook.

Rodada hacia La Procedencia

El próximo domingo 5 de Agosto, nos reuniremos a las 10:00am para salir 10:30am de la esquina Pilares y Pestalozzi en la Colonia Del Valle, justo en la acera frente al café de la sirena.

Rodaremos tranquilamente hacia el Paseo Dominical en Reforma, platicaremos mientras recorremos varios kilometros hacia la Villa y de regreso, el tiempo y distancia necesaria para que nuestro estómago nos mande la señal de “tenemos hambre”. Una vez que la mayoría estemos sintonizados con esta demanda, nos desviaremos hacia la colonia Roma.

Ahí llegaremos a La Procedencia aproximadamente a la 1pm para comer, nosotros les recomendamos probar el Boeuf Bourguignon, un típico y dominical platillo francés, tradicional de la zona de Borgoña, que además resulta ser la especialidad de la casa. Aunque también tienen algunas otras especialidades inspiradas en la cocina francesa.

La Procedencia es un proyecto que promueve el comercio justo, todo lo que se consume y venden proviene de pequeños productores mexicanos, el lugar se ha caracterizado desde un inicio por ser un lugar que apoya el movimiento ciclista urbano de la ciudad.

Sugerencia aparte, pueden llevar un poco más de dinero y comprar algunas de las botellas de mezcal que venden, ya que se caracterizan por su calidad (Hemos realizado reuniones personales y los mezcales que compramos ahí siempre son el hit de la noche, entre mezcólatras y novatos por igual).

Al terminar, regresaremos hacia el parque de Pilares en la Del Valle, para terminar de disfrutar el día, quienes quieran desviarse de la ruta en cualquier punto por estar más cerca de su casa lo pueden hacer.

Uno de los objetivos principales de nuestro grupo es animar a ciclistas “nuevos” (y los no tan nuevos), conocernos, convivir, descubrir distintos lugares para comer y tener la mejor de las sobremesas posibles.

Recomendaciones:
* Bicicleta en buen estado, cámara de repuesto y herramientas básicas.
* Cadenas, candados o U-Locks para amarrar de manera segura las bicicletas.
* Esperamos tener un buen clima para rodar, así que lleven lentes de sol y bloqueador.
* Al promover el ciclismo como un medio más de transporte y convivencia hacia restaurantes, les sugerimos vestirse casual, no hay necesidad de utilizar licras o ropa de ejercicio, ya que rodaremos tranquilamente.

Foto de La Procedencia

Estacionamientos Públicos

Este domingo 29 de Julio de 2012 al no poder asistir a las Pirámides al encuentro Interclubes, nos quedamos en la ciudad y decidimos rodar por el ciclotón y al final como sugerencia de uno de nuestros compañeros, pasamos a comer todo lo que quisiéramos (con nuestros tres copas/chelas obligatorias) en la típica cantina Dos Naciones, ubicada en Bolívar 58-A en el Centro Histórico.

El ciclotón fue como siempre muy divertido con todos esos kilómetros, las subidas en Río Churubusco, el panda que nos encontramos pedaleando en una tandem.

La comida muy rica también, algunos pidieron birria, otros caldo de camarón, pancita, mojarra, quesadillas, etc. Las chelas, la plática, la convivencia, los comensales tan diversos… todo estuvo bastante agradable para ser un domingo de rodar con los amigos. Pero…

Nuevamente nos encontramos con el tema de ¿dónde estacionar las bicicletas? Una respuesta bastante obvia y sencilla sería: afuera del lugar en un poste. Que es lo que varios ciclistas que también estaban en el lugar decidieron hacer, pero, durante la última semana nos enteramos del lamentable robo de un par de bicicletas mientras algunos grupos de ciclistas se paraban por un tentempié en la noche. Podríamos haber dicho, no nos pasará nada porque les pondremos muchas cadenas y algunos cuantos U-Locks, pero nos encontramos con lo siguiente: las calles del Centro como muchas otras son estrechas y estacionarlas como lo hicieron otros ciclistas iba a impedir drásticamente el paso peatonal, sabemos que el peatón es prioritario y si de por si los coches invaden las banquetas al estacionarse (en ciertas ocasiones), nosotros no podíamos hacer lo mismo.

Con gran civilidad (¿?) decidimos ir a un estacionamiento público muy cercano, en donde el encargado nos quería cobrar 24 pesos la hora ¡por bicicleta! Nos sorprendimos y le comentamos que en nuestra lógica él estaría cobrando por el espacio de cajón de estacionamiento, nos comenzó a decir que él cobraba así por que respondería por bicicleta que faltara y si era un solo boleto no respondería por cada una como lo hace con los coches (pero hay muchas leyendas de estacionamientos que NO se hacen responsables por el robo total o parcial, lo cual es una paradoja porque no tendría sentido entonces dejarlo en la calle o en sus establecimientos). Le dijimos que no nos parecía, nos prestábamos a salir y dijo: “bueno, les cobraré sólo por dos boletos, dividan las bicicletas para que quepan en dos cajones y no uno”, como teníamos mucha hambre y no queríamos seguir buscando otro estacionamiento aceptamos, no sin antes reflexionar que el señor lo único que quería era sacar provecho de unos nuevos y aún no regulados clientes: los ciclistas.

P.D. El martes me subí a un taxi donde el conductor me pareció bastante agradable, pro-transporte público y pro-ciclista. Le sugerí que se comprara un rack porque algunos ciclistas podrían necesitar en algún momento de su servicio y se volvería popular. Me comentó que ya se había comprado uno y que lo utilizaba los domingos para circular por Reforma, había varios ciclistas cansados o con niños que decidían dejar de pedalear y pedir un taxi para llegar al lugar donde dejaron su coche, en 3 meses había recuperado lo que invirtió en el rack.

Lo hacía sólo ese día y de manera clandestina, ya que si quería utilizarlo entre semana tenía que tener permiso de la SETRAVI, el cual había solicitado desde hacía 3 meses y era fecha en que aún no le respondían. Al decirme esto último me lo dijo con cierta desesperanza de que le respondieran en algún momento pronto… ¿Y si nos unimos para pedir taxistas “bike-friendly” que no sólo nos respeten mientras rodamos, sino que tengan su rack por si un día necesitamos de sus servicios?

Gracias a las fotos de Carlo Ferado, Nohemí Hernández y al panda de WWF México

Biciestacionamientos

El sábado pasado nos fuimos a tomar clases de Salsa en Mama Rumba de la Roma. Nuestra intención además de mover nuestros dos pies izquierdos y de tomar unos deliciosos mojitos, era la de comenzar a impulsar el transporte en bicicleta hacia centros de entretenimiento, y que mejor que transportándonos juntos para sentirnos seguros. La ruta era muy sencilla y directa, máximo 5 kilómetros que nos tomó realizarlos en aprox. 15-20 minutos. Estacionamos nuestras bicicletas en un estacionamiento, tomamos la clase, nos sentamos y pedimos nuestra bebida, y continuamos bailando. Salimos a la 1:30 am, pagamos el estacionamiento, nos tocó pagar aproximadamente 5 pesos por persona, rodábamos rumbo a casa pero propusieron pasar a comer en La Casa de Toño, terminamos e hicimos Bicibús rumbo a la Del Valle (de donde la mayoría venía).

Fue una muy buena experiencia, pero ¿qué existió detrás de este evento? Varias visitas para encontrar la mejor forma de mantener nuestras bicicletas resguardadas de manera segura, no pensábamos que fuera tan seguro dejar las bicicletas en la calle amarradas a un árbol a mitad de la noche, ciertamente no es lo mismo que hacerlo durante el día. He aquí lo ocurrido:

  • El lugar en sí no tiene estacionamiento, el Valet no se encargaría de cuidar nuestros vehículos.
  • En un estacionamiento de la calle Querétaro, el encargado diurno nos quería cobrar 22 pesos/hora (esa es la tarifa del lugar) ¡por cada bicicleta! Cuando le dijimos que en nuestra lógica él cobraba por el espacio que ocupaba un coche y que se nos hacía justo pagar por el espacio que nuestras bicicletas juntas ocuparan, se mostró sorprendido y dijo que él no sabía muy bien cómo lo manejaban y que mejor habláramos con el encargado de la tarde.
  • Acudimos a uno de los estacionamientos que está sobre San Luis Potosí, cercano a Monterrey, en cuanto hablamos de bicicleta, el encargado en turno dijo de inmediato y manera contundente: “aquí bicicletas no, está prohibido.
  • En algún momento pensamos en dejarlas en Plaza Insurgentes, los policías nos dijeron que existía un lugar para bicicletas y motocicletas en el estacionamiento, además no cobrarían y cerraban a las 2am. Cuando inspeccionamos el lugar, nos dimos cuenta que era extremadamente pequeño, además que las motocicletas de los repartidores de los establecimientos de comida de la Plaza, ocupaban prácticamente todo el espacio.
  • Nos abrimos a la posibilidad de realizar la rodada hacia Plaza Loreto, al Mama Rumba que queda en dicha Plaza. Era un día lluvioso como los de las últimas semanas, le preguntamos al policía si había un lugar designado para la bicicleta, nos comentó que era gratuito y nos habló de ¡dos lugares designados en los estacionamientos de la plaza! Al visitarlos nos decepcionamos, ya que más bien eran estacionamientos para motocicletas, no había siquiera tubos o estructuras para amarrar las bicicletas y estaban descubiertos, así que las motos y una bicicleta que se encontraba amarrada a un arbusto, se estaban mojando.
  • Regresando a la Roma, afortunadamente nos encontramos al estacionamiento de San Luis Potosí cercano a Medellín, en él, el encargado nos dijo que nos cobraría por el espacio que las bicicletas ocuparan, si todas las podíamos acomodar en el espacio de un coche, nos cobraría la tarifa que es de 16 pesos/hora. Además prometió acomodarnos en un espacio que estuviera techado para que no se mojaran si es que llovía.

Fue en este último lugar donde nos quedamos, cuando llegamos el estacionamiento estaba totalmente lleno de coches, pero fueron personas muy serias, movieron varios autos para liberarnos un lugar en la parte techada como habían quedado y ahí fue donde acomodamos todas nuestras bicis. La rodada y lo bailado fueron justo como lo esperábamos, pero un elemento clave fue saber que nuestras bicicletas estaban seguras durante la noche mientras nos divertíamos.

P.D. Respecto al tema de los biciestacionamientos, es muy notable hacer una mención especial a Liverpool Insurgentes, tienen un lugar especial para bicicletas y motos, se encuentra en un lugar donde no hay movimiento, techado y en planta baja, para evitar que alguien pueda pasar y robarlas, en donde un guardia le toma datos para identificar a la bicicleta con su dueño, al final revisa que sean las mismas personas, esto hace sentir verdaderamente seguro a los ciclistas. ¡Además no cobran nada!

P.D. 2 Atentos que en la próxima rodada iremos a comer un muy rico platillo francés.